DONDE LA NATACIÓN SE CONVIERTE EN EXPERIENCIA

Feel The Water SL (FWA), fundada por la nadadora olímpica Jessica Vall y su equipo es un proyecto único que une técnica, mentalidad, entrenamiento y pasión por la natación. Con una clara inspiración en la cultura japonesa, nuestra propuesta se basa en la mejora continua, la perseverancia y el propósito de vida.
FWA nace de la ilusión compartida por Jessica y su circulo más cercano, entre ellos su exentrenador, Jordi Jou, con el objetivo de transmitir su pasión por el deporte y enseñar que la sensibilidad dentro del agua no es algo innato, sino que se aprende, se trabaja y se entrena. Nuestra misión es ofrecer experiencias DINÁMICAS, EDUCATIVAS y PERSONALIZADAS que no solo mejoren la natación, sino que también fomenten una conexión emocional profunda con el deporte y sus valores.

Feel The Water SL (FWA), fundada por la nadadora olímpica Jessica Vall y su equipo es un proyecto único que une técnica, mentalidad, entrenamiento y pasión por la natación. Con una clara inspiración en la cultura japonesa, nuestra propuesta se basa en la mejora continua, la perseverancia y el propósito de vida.
FWA nace de la ilusión compartida por Jessica y su circulo más cercano, entre ellos su exentrenador, Jordi Jou, con el objetivo de transmitir su pasión por el deporte y enseñar que la sensibilidad dentro del agua no es algo innato, sino que se aprende, se trabaja y se entrena. Nuestra misión es ofrecer experiencias DINÁMICAS, EDUCATIVAS y PERSONALIZADAS que no solo mejoren la natación, sino que también fomenten una conexión emocional profunda con el deporte y sus valores.
propósito
Organizar eventos y clínics de natación atractivos y dinámicos para ayudar a los apasionados del mundo acuático a alcanzar su máximo potencial en un entorno profesional e inclusivo.
misión
Elevar la natación como deporte y estilo de vida a través de experiencias que combinan pasión, aprendizaje y excelencia, creando momentos inspiradores y de conexión.
visión
Transformar la enseñanza y competición de la natación, incorporando espectáculo, ciencia e interacción, inspirados en valores japoneses como ikigai, kaizen, ganbaru e ichigo-ichie.
SENSEIS DEL AGUA
Jessica Vall
La natación me ha regalado momentos inolvidables, amistades para toda la vida y un estilo de vida que quiero seguir transmitiendo. Para mí, el agua siempre ha sido más que un deporte: ha sido mi refugio, mi forma de desconectar, el espacio donde canalizaba mis emociones y donde me sentía segura y confiada. Un lugar para compartir, crecer y encontrar el equilibrio entre la individualidad y el trabajo en equipo. En ella aprendí a confiar en mí misma, a gestionar expectativas, a construir mi camino con esfuerzo diario y a transformar las derrotas en resiliencia. La natación no solo me enseñó a competir, sino también a disfrutar del proceso y rendir al máximo con felicidad. Ahora, alejada del alto nivel como nadadora, mi propósito es enseñar a los más pequeños la importancia de la técnica, la actitud y, sobre todo, ayudarles a encontrar aquello que les haga felices. Porque solo cuando disfrutamos de lo que hacemos, podemos desarrollar nuestra mejor versión
Jordi Jou
La Natación, uno de los deportes más sacrificados, disciplinados y duros que hay. Quizás por eso lo hace tan especial. Y cuando consigues uno de tus retos, quieres ir a por el siguiente. Te crea este sentimiento de dependencia, que en mi caso va camino de los 38 años. Todo empezó cuando tenía 9 años (un poco tarde para aprender a nadar), pero desde el primer momento ha sido un efecto dominó, que a día de hoy todavía continúa… y espero que por muchos más años. Lo que más me ha enseñado la natación es a soñar, a ilusionarme por un reto y creer que todo es posible si uno se lo propone. La disciplina, el esfuerzo y el no desistir han sido los valores que he cultivado todos estos años. Una manera de vivir, un «modo» de vida, que con el paso del tiempo me he dado cuenta que es totalmente aplicable a cualquier otro ámbito de la vida. He aprendido a no desistir en ninguno de los objetivos y sueños marcados. Desde el recuerdo de mi primer campeonato con apenas diez años, hasta llegar a vivir el «súmmum» que todo deportista sueña alguna vez: los Juegos Olímpicos. De este largo camino y gran experiencia he aprendido que en la vida todo tiene un sentido, y que todo tiene un proceso.
De aquí mi IKIGAI personal
Jordi Jou
La Natación, uno de los deportes más sacrificados, disciplinados y duros que hay. Quizás por eso lo hace tan especial. Y cuando consigues uno de tus retos, quieres ir a por el siguiente. Te crea este sentimiento de dependencia, que en mi caso va camino de los 38 años. Todo empezó cuando tenía 9 años (un poco tarde para aprender a nadar), pero desde el primer momento ha sido un efecto dominó, que a día de hoy todavía continúa… y espero que por muchos más años. Lo que más me ha enseñado la natación es a soñar, a ilusionarme por un reto y creer que todo es posible si uno se lo propone. La disciplina, el esfuerzo y el no desistir han sido los valores que he cultivado todos estos años. Una manera de vivir, un «modo» de vida, que con el paso del tiempo me he dado cuenta que es totalmente aplicable a cualquier otro ámbito de la vida. He aprendido a no desistir en ninguno de los objetivos y sueños marcados. Desde el recuerdo de mi primer campeonato con apenas diez años, hasta llegar a vivir el «súmmum» que todo deportista sueña alguna vez: los Juegos Olímpicos. De este largo camino y gran experiencia he aprendido que en la vida todo tiene un sentido, y que todo tiene un proceso.
De aquí mi IKIGAI personal
Oriol Plans
La natación llegó a mí de forma repentina y ya siendo adulto. Había nadado de joven, pero sin un alto nivel competitivo. Más adelante, mientras estudiaba para ser profesor de educación física, conocí a un compañero que me motivó a volver a entrenar y a practicar triatlón. Fue entonces cuando regresé a las piscinas, los astros se alinearon y quedó una plaza vacante como entrenador en la piscina donde yo trabajaba. La aproveché. De eso ya hace 26 años, y aquella oportunidad de entrar en el mundo laboral se ha convertido en mi profesión y en mi forma de vida. Durante este tiempo, la natación me ha dado infinidad de aprendizajes, me ha hecho crecer como persona y, sobre todo, me ha permitido ayudar a jóvenes deportistas a crecer como personas, tratando siempre de inculcarles los valores del deporte. Hoy, lo que más me motiva es poder aportar a deportistas, familias, entrenadores/as y al club todas las experiencias y conocimientos adquiridos durante estos 26 años
COLABORADORES







